Ética

sábado, 20 de septiembre de 2008

En nuestras épocas, de mundialización y capitalismo salvaje, de invasiones y destrucción masiva de pueblos enteros, se habla de ética con una frecuencia inusual en la historia de la humanidad. Este interés repentino por la materia, posiblemente, se deba al deterioro que las nuevas relaciones de producción y de dominación han producido en el interior de todas las sociedades y de los individuos, que han hecho reaccionar, incluso, a los intelectuales de los países hegemónicos, ante la posibilidad, hoy cierta, de una deshumanización planetaria que signifique un cambio radical de civilización distinto de lo conocido hasta ahora.
Ética: conjunto de principios y normas de comportamiento de las personas en la sociedad.
Fundamentos: Honradez, Sinceridad, Sencillez, Modestia en la vida pública y privada, Abnegación, Espíritu de sacrificio, Respeto recíproco en la familia, Rechazo al racismo y al crimen ecológico.
Ética nacionalista, que se enorgullezca de nuestro gentilicio, de nuestras tradiciones, de nuestra historia, nuestra cultura, nuestros valores. Que reivindique a nuestros antepasados aborígenes con el mismo fervor que se hace con las luchas de los criollos contra el imperio español. Esta ética de nacionalidad requiere de un sólido conocimiento de nuestra historia y de una difusión del pensamiento bolivariano. El cual debe ser estudiado en forma crítica y documental y traída sin mecanicismo hasta nuestros tiempos, siguiendo dialécticamente aquella opinión de Martí: “Lo que Bolívar no hizo está todavía por hacerse en América Latina”.
Ética del trabajo, que reivindique esta actividad exclusivamente humana como fundamental en la humanización y socialización del hombre y como la única forma de producción de riqueza existente sobre el planeta. Pero una ética del trabajo no puede significar la existencia bastardas de enfrentamientos politiqueros o de lucha de grupos por el poder de clases. Sino que se ponen al servicio de intereses contrarios a los populares y nacionales, muchas veces en clara identificación con los intereses de dominación de nuestras culturas.
Ética de la honestidad, que estudie las causas del fenómeno de la corrupción y defina las medidas a tomarse para enfrentar un flagelo que conspira contra las posibilidades de desarrollo del país. Mucho más allá del discurso, y erradiquen, las distintas formas de corrupción existente en el interior de la misma. La poca dedicación al trabajo manifiesta en múltiples formas pero, principalmente, en ausentismo, impuntualidad, recorte de la jornada laboral mediante distintos subterfugio; la ineficiencia y negligencia en las actividades laborales y la práctica de realizar el mínimo esfuerzo son formas muy corrientes de corrupción en las personas.
Intolerancia frente: A la injusticia, Al parasitismo, Falta de honradez, Arribismo, A la mentira, Afán de lucro.
"C.E.F.S.A.P."

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